Cuando la distancia también ama
by Mike Flores



First published 2026 by scribbin.com www.scribbin.com Text and illustrations © 2026 Mike Flores Created with scribbin.com AI-powered storybook creator All rights reserved. Printed and bound by scribbin.com Digital Press

By Mike Flores
Para mi querida Paola con todo el amor de mi corazon
A veces, las historias más importantes comienzan en los lugares más inesperados, como en una sala del juego virtual Sweet Dance. Una noche, mientras jugaba para pasar el rato, conocí a una chica que destacaba increíblemente en la pista de baile virtual. Se llamaba Paola, y aunque yo insistía en llamarla "maestra" por lo bien que jugaba, ella lo negaba entre risas. Ese mismo día me armé de valor y, medio en broma, le pregunté si quería ser mi pareja en el juego; para mi sorpresa, ella aceptó sin dudarlo.

Con el paso de las semanas, nuestro pequeño espacio en el juego se convirtió en mi momento favorito del día. Paola empezó a confiar en mí, contándome anécdotas sobre su vida, sus amigos y hasta sus frustraciones. Me encantaba escucharla porque siempre se mostraba como una chica muy honesta, sincera y linda de corazón. Un día me confesó que le gustaba que yo fuera tan transparente, y saber que se sentía cómoda conmigo me hizo inmensamente feliz.

La conexión entre nosotros se volvió tan especial que, una noche, Paola decidió mostrarme algo muy íntimo: su diario personal. En sus páginas había escrito palabras hermosas sobre mí, confesando que nunca se había sentido así y que me quería mucho. Leer aquello cambió todo dentro de mi corazón, haciendo que todas mis dudas y miedos desaparecieran por completo. Me emocioné tanto que no pude evitar llorar, comprendiendo que lo nuestro ya había dejado de ser un simple juego.

Necesitaba hablar con ella fuera del mundo virtual, así que, superando un poco mi timidez, le pedí su número para charlar por WhatsApp. Cuando me lo dio y entré a su perfil, me quedé completamente en shock al ver su fotografía por primera vez. Vi a una chica hermosa, con el cabello medio largo, un lindo flequillo recto y unos elegantes lentes delgados. Por un momento pensé que alguien tan perfecta jamás se fijaría en un chico como yo, con mi alborotado cabello negro de estilo visual kei.

Al día siguiente era el Día de la Mujer, y reuniendo todo mi valor romántico, le envié un mensaje muy temprano para felicitarla. Su respuesta cálida y alegre me llenó de ilusión, marcando el inicio de nuestras largas conversaciones desde la mañana hasta la noche. Al dia siguiente, recibí un mensaje que aceleró mi corazón a mil por hora: "Hola amor, ¿cómo amaneciste?". En ese mágico instante supe que esta historia se había convertido en una parte real y fundamental de mi vida.

Poco a poco comenzamos a compartir cada detalle de nuestros mundos, intentando acortar la gran distancia física que nos separaba. Le envié fotografías de los paisajes del país donde vivo, y ver lo mucho que le gustaban me hizo sentir que caminábamos juntos por esos lugares. Sin embargo, había días en los que la distancia dolía más de lo normal, llenándome de tristeza por no poder abrazarla. Quería tener a Paola cerca, sentir su presencia y dejar de estar divididos por tantos kilómetros y fronteras.

Justo en uno de esos días difíciles de melancolía, Paola hizo algo que jamás olvidaré y que iluminó mi mundo entero. Me envió una hermosa carta virtual, llena de sinceridad y de sentimientos tan puros que me llegaron directo al alma. La leí una y otra vez, dejando caer lágrimas de auténtica felicidad al sentir todo el amor que emanaban sus palabras. Todavía conservo esa carta como mi mayor tesoro, el recuerdo constante de que nuestra conexión sobrepasa cualquier pantalla.

Aprendí que la distancia puede ser un reto difícil, pero cuando dos personas se quieren de verdad, miles de kilómetros no son suficientes para separar sus corazones. Cada mañana, cuando leo sus dulces y creativos mensajes de buenos días, recuerdo por qué sigo luchando con tanta fuerza por nosotros. Sigo siendo ese chico soñador y romántico que espera pacientemente el día en que finalmente nos encontremos frente a frente. Porque sé que cuando por fin pueda mirar sus hermosos ojos tras esos lentes delgados, cada segundo de espera habrá valido la pena.



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